Carina Cabo

La educación empieza por casa

El debate en torno a la relación entre las múltiples pantallas y la escuela son cuestiones que ya se han discutido durante mucho tiempo y sus conclusiones parecieran olvidadas.

Desde hace muchos años, no sólo la televisión, sino el cine o Internet y mucho más aún el diario, vienen usándose como un medio para construir el conocimiento junto con los alumnos. La escuela siempre estuvo preocupada y ocupada teórico y prácticamente en la significatividad de los conocimientos que en ella se enseñan. No obstante, algunos puntos  importantes  quedaron latiendo que deberán ser resueltos si se tiene a los niños como prioridad.

Hace ya algunas décadas Neil Postman había sentenciado “la desaparición de la niñez en la sociedad contemporánea” en su libro homónimo. Con su tesis sostiene que, a través de la TV, se develan secretos que el adulto mantenía frente al niño respecto del sexo, la violencia, el dinero, la muerte y las enfermedades y que iba revelando progresivamente en el tiempo y hoy por hoy, esto no ocurre porque todos tienen acceso a la información, sepan leer o no, a través de los medios masivos: para ver televisión no se requiere ninguna habilidad, pero tampoco se desarrolla ninguna especial y ésta llega, sin diferenciar, a todo el público, niños y adultos, colocando a los primeros en un lugar para el que no están preparados, enfrentándonos ante un escenario en donde el manejo de los aparatos lo realizan  los niños como consecuencia de la ausencia física o psicológica del adulto.

El rol de la familia será fundamental en esta tarea ya que es la encargada del niño durante las veinte horas que pasa en el hogar. Aunque la escuela también podrá acompañar en estos tiempos de cambios, debatiendo, junto con los padres, un proyecto educativo amplio e inclusor, con diversidad de opiniones, que comprenda la complejidad del mundo.


Imagen: Archivo de imágenes.