Se presentó un libro para bebés y niños no videntes

Hoy, el sistema braille es mundialmente utilizado. Incluso los bebés que aún no saben leer se sienten atraídos por esos puntos y los exploran con sus manitos, mientras juegan. Otras cosas que les llaman la atención son los olores, sonidos y texturas. Con el objetivo de estimular su integración sensorial, especialistas del Centro Interdisciplinario de Investigaciones en Psicología Matemática y Experimental (CIIPME – CONICET) confeccionaron un libro destinado a bebés y niños ciegos.

“Se trata de mostrar el derecho a jugar del bebé no vidente. La ley de discapacidad está, pero la cuestión es cómo llevar esto a cosas concretas para que el chico y el padre puedan jugar”, explica la Dra. Alicia Oiberman, a cargo del desarrollo.

El Grupo de Investigación para Bebés Ciegos (GIBCI) se completa con Daniela Teisseire, Elsa Bei y Jorgelina Barres. Para Jorgelina, “la integración no es solo sensorial, sino también social y emocional, porque el papá va visualizando el braille como un juego, no como un mundo aparte al cual no va a tener acceso”.
Las páginas del libro-juguete “El osito y la rana” están hechas de goma eva de distintos colores, por lo que resulta atractivo al tacto del bebé y a la vista del padre. El cuento, escrito en tinta y en braille, acompaña una amalgama de sensaciones: el olor a lavanda, la forma de una flor, el sonido de un cascabel, la suavidad de un osito de peluche. Para definir los elementos que iban a formar parte del libro, se basaron en la preferencia de los bebés.

Las investigadoras siempre les recuerdan a los padres la importancia de una estimulación adecuada. “Hay dos cosas que estigmatizan al ciego: el braille y el bastón blanco. A veces, empezar a leer en braille y a usar el bastón son etapas que al padre lo shockean. Entonces, el chico puede atrasarse en la adquisición del autovalimiento porque el padre no está preparado para dar el paso”, explica Jorgelina. “Es el padre quien tiene que habilitar a su hijo para que acceda al mundo y desarrolle su potencialidad. Lo va acompañando con la palabra, pero lo va dejando que se desplace en forma autónoma”, recalca Daniela.

Fuente: Agencia CTyS