Njambre UNR: Encuentro, intercambio y co-creación

Un nuevo espacio, como efecto de la onda expansiva del radial universitario, se depositó, a mediados de mayo, en la esquina de Riobamba y Berutti, en el ingreso de la Ciudad Universitaria (La Siberia). Pero no es un espacio como cualquier otro. Es un espacio enjambrado. Y ser un espacio enjambrado implica muchas cosas. Por empezar, implica estar un poco locos. Tener una cabeza diferente, con ideas  que rompan con las estructuras.  Y Anaclara Dalla Valle, como otros propulsores de este proyecto, la tiene desde hace tiempo.

Siguiendo con el mismo concepto de Njambre, la comunidad de coworking que ya cobró identidad en Rosario y el país, este lugar es un espacio de co-creación y co-trabajo cuya misión es fortalecer el intercambio entre la Universidad Nacional de Rosario,  organizaciones sociales, centros de investigación y  emprendedores para fomentar y canalizar la producción conjunta de proyectos de impacto social, cultural, ambiental y público.

Njambre UNR se encuentra por el momento abierto de 9 a 15 h, de lunes a viernes y la dinámica para participar es, como sostienen sus organizadores: ir, apropiarse, conocer y crear.

¿Cómo surgió la idea de Njambre UNR?

Le presenté al director de Bienestar Estudiantil, Gervasio Solari, la idea de Njambre, un espacio donde yo venía trabajando, fundado por Federico Seineldín hace más de 3 años.  Poder conectar actores tan fuertes como la UNR y Njambre generó, por decantación, lo que hoy está funcionando desde el 15 de mayo. Es decir, ambos espacios ya tienen su vida propia, su impronta y trascendencia, en mi caso particular, solo fui una vinculadora de ambos, porque creía en llevar esa impronta de emprendedorismo a un espacio universitario. Njambre, a su vez, es una aceleradora de empresas de innovación de impacto, y a este emprendimiento, Federico le dio vida con Paula Cardenau y Emiliano Fazio.

¿Cómo está organizado? ¿Quiénes participan?

El espacio está abierto a toda la comunidad universitaria: docentes, estudiantes y no docentes, a emprendedores,  organizaciones sociales, civiles, estatales y seguro, en algún momento, a empresas. Creemos que los encuentros se dan a medida que uno habilita el espacio y favorece estos intercambios, así que está semi organizado. Tenemos horarios de funcionamiento y una cierta línea de campos de acción, pero también dejamos fluir mucho y producir a quienes vienen, a quienes se acercan.

¿Qué proyectos están llevando a cabo actualmente?

Abrimos el espacio para la gente y las organizaciones circulen. Y así viene pasando: convocamos al ICLA, INTA, Conicet, Secretarías de Extensión, de Vinculación Tecnológica, de Vinculación Industrial, emprendedores y huerteros, organizaciones territoriales del barrio, entre otros.  Por ejemplo, ahora se abrió la inscripción para un curso de “Creación de empresas basadas en ciencia” que comienza en agosto y consta de 10 clases sobre cómo emprender proyectos de innovación en el área biotecnológica.

¿Existe algún espacio similar en alguna parte del mundo?

Nosotros no hemos indagado mucho el mercado.  Sabemos que hay algunos similares en España y Finlandia, pero no fue nuestro foco de atención al abrirlo. Decidimos innovar en Argentina generando un espacio propio que vincule, actores fuertes de por sí.

¿Qué quisieran ser cuando sean “grandes”?

Más grandes, más llenos, un espacio apropiado por todos, por los otros. Así lo vamos ofreciendo y el objetivo es que realmente sea un lugar lleno de otros. El objetivo es que los dueños sean los otros.

Informes: www.njambre.org/unr | Facebook:/NjambreUnr

 

Imagen: facebook.com/njambreunr