Museo de la Memoria: tarde de arte para conmemorar el Día Internacional de los Derechos Humanos

En el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos, en el Museo de la Memoria tuvo lugar la inauguración de la exposición temporaria de fotografías Distancias, de Gustavo Germano, y la escultura musical  Berimbau, de León Ferrari, que a partir de ahora se incorpora a la muestra permanente de la institución municipal.

Distancias retoma –con la muestra Ausencias como precedente y punto de partida– el concepto de temporalidad y el paralelo de imágenes como medio de expresión y denuncia de la segunda de las dos grandes “heridas” que el ejercicio del poder por parte de los estados dictatoriales ha inflingido sobre sus propios ciudadanos: la desaparición forzada de personas y el destierro.

Aunque a lo largo de la historia ha habido numerosos exilios por razones políticas, el exilio trágico por antonomasia ha sido el provocado por la Guerra Civil de 1936-1939 en España. En este sentido, el exilio republicano español es el primer gran exilio político del Siglo XX en todo el mundo. Nunca antes de la Segunda Guerra Mundial hubo un éxodo de refugiados de dimensiones cuantitativas y cualitativas semejantes. Fue la consecuencia de un conflicto caracterizado por la ideologización de un pueblo dispuesto a dar la vida por sus ideales. Fue, como lo han descrito algunos historiadores, la última guerra romántica y la premonición paradigmática de tantos destierros que habrían de marcar el siglo.

Por su parte, la obra Berimbau –donada por la Fundación Augusto y León Ferrari– pertenece a una serie de esculturas de alambre realizadas por León Ferrari entre 1979 y 1980 mientras vivía en la ciudad de San Pablo que, activadas por el público, se transforman en instrumentos musicales.

Estas piezas fueron exhibidas por el artista plástico en varias ocasiones. La primera fue en 1979, dentro de la exposición Arte Lúdica del Museo de Arte de San Pablo, donde presentó el Berimbau, una escultura de más de 4 metros de altura, con cien barras verticales de diferentes diámetros.

Motivado por el sonido que el público generó durante la exposición, Ferrari decidió realizar otras esculturas a las que llamó Percanta, que fueron expuestas en diciembre de 1980 en la Pinacoteca de San Pablo.

En ocasión  de la habilitación de esta obra, que formará parte de la muestra permanente del Museo de la Memoria, los músicos Manuel Schaller y Martín Minervini ofrecieron un recital incorporando a la misma en la interpretación.

 

Imagen: Guillermo Turín