La función social de la ciencia

El investigador del IBR, Claudio Fernández, vivió varios años en el exterior desarrollándose en el área de estructura de proteínas y trabajó en el Instituto Max Planck de Biofísica y Química de Alemania. Hace siete años, regresó al país y conformó el equipo de Neurobiología Estructural, un laboratorio, de referencia internacional, que funciona en el Centro Científico Tecnológico(CCT-Rosario).

Pero para él el rol del científico no sólo tiene lugar dentro de un laboratorio, sino que va más allá, “es divulgar la ciencia en la sociedad, descubrir las vocaciones de los jóvenes y convencerlos de que ellos también pueden planificar y cumplir objetivos”.

Por esta razón, creó el Centro de Estímulo al Desarrollo del Conocimiento que realizará por un lado, charlas de divulgación sobre cómo aprender ciencia, especialmente para los alumnos de cuarto y quinto año de la secundaria y por el otro, capacitación a los docentes para que continúen con esa tarea.

Asimismo, se ofrecerán pasantías en los laboratorios de la Universidad Nacional de Rosario, para que los jóvenes puedan desarrollar proyectos de seis meses o un año y consoliden su vocación o bien decidan que no es para ellos. También se realizarán acercamientos a escuelas de zonas vulnerables que no puedan participar.

Fernandez también realiza esta divulgación en la Villa 31 de Buenos Aires, donde “los chicos están desanimados y piensan que si nacieron allí, no tienen posibilidades, pero no es así porque existe una educación pública y gratuita, además de becas”. “Hay potenciales científicos para el futuro que se van perdiendo porque están desinformados”.

Fuente: UNR