Homenaje a Cortázar a 30 años de su muerte y 100 de su nacimiento

Este año de tributos incluye exposiciones, encuentros, publicaciones y proyecciones en todo el país -el Museo Nacional de Bellas Artes, la Biblioteca Nacional y el Museo del Libro y de la Lengua entre otros-; y ediciones especiales como Cortázar de la A a la Z, libro compilado por su primera esposa Aurora Bernárdez.

Francia, México y España son algunos países adonde llegarán las celebraciones más destacadas del Año Cortázar fuera del país, encabezadas por el Salón de París donde se darán cita más de 40 escritores argentinos de la mano de la Secretaría de Cultura; y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara junto a Cancillería.

Los homenajes incluyen iniciativas como el largometraje “Historias de cronopios y de famas”, una animación para adultos sobre dibujos y pinturas de destacados artistas argentinos como Carlos Alonso, Luis Felipe Noé, Antonio Seguí, Daniel Santoro y Crist que se estrenará entre abril y mayo en el país. Producido por de el INNCA, dirigido por Julio Ludueña y realizado con técnicas de software libre en 2D y 3D, junto a actores como Cristina Tejedor y Aldo Pastur dando voz a los personajes, el filme premiado en Cuba el año último pasará por París y Madrid.

Cortázar fue un maestro de la prosa poética y la narración breve, sus novelas abrieron una nueva forma de hacer literatura que rompió moldes y cánones desoyendo la linealidad temporal y ubicadas en la frontera entre lo real y lo fantástico, cercanas muchas veces a al surrealismo y lo mágico.

Si bien vivió gran parte de su vida Argentina -residió en Italia, España, Suiza y Francia, donde se instaló en 1951 hasta su muerte y ambientó varios de sus obras-, en 1981 optó por la nacionalidad francesa, en protesta contra la dictadura argentina.

Tras un último y afectivo regreso a Argentina en 1983, con el retorno de la democracia y cerca de medio centenar de textos publicados –62 modelo para armarQueremos tanto a Glenda y Todos los fuegos del fuego entre otros-, Cortázar muere en París. Su tumba, en Montparnasse, muestra un cronopio.

 

Imagen: Archivo de imágenes.
Fuente: Telam.