Con una muestra la Bienal de Arquitectura rinde homenaje a Clorindo Testa

Una muestra homenaje al arquitecto y artista Clorindo Testa (1923-2013) abrió sus puertas en la sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta para traer a la luz dibujos, planos, maquetas y otros documentos que poblaban cada espacio de su estudio personal, en el marco de la XIV Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires.

La idea es recrear el espíritu libre y lúdico que acompañaba su trabajo en el estudio, una suerte de trastienda de aquellas creaciones que lo hicieron famoso, como el Banco de Londres o la Biblioteca Nacional, a través de documentos que además dan cuenta de su trabajar incansable: en una salita y detrás de un vidrio se apilan los casi 500 tubos con dibujos, originales y planos en calco vegetal que van de los años 50 al 2013.

Los colores primarios –amarillo, azul y rojo- se apoderan de algunas de las paredes de la sala para oficiar de telón de sus creaciones en papel, tal vez apelando a la simplicidad pero consistencia que Clorindo imprimía a sus trabajos, “un niño inquieto”, en palabras del director del Recoleta, Claudio Massetti.

El recorrido sigue con una instalación artística, el gliptodonte, una mole blanca de cerámica, madera, telgopor y barro que el arquitecto realizó con humor, para recordar al fósil hallado durante la excavación para los cimientos de la Biblioteca Nacional.

Un corto documental realizado en los últimos años, que se exhibe en una de las paredes, forma parte también de la muestra que acompaña el proceso proyectual de sus creaciones, donde se torna difícil plantear una división entre su faceta de arquitecto y la de artista plástico.

Fuente: TELAM.