Centrales térmicas para reducir el consumo de combustible

Los investigadores españoles, trabajan en un método para reducir el consumo de combustible en los vehículos. La clave reside en trasladar -a escala- la tecnología de los ciclos Rankine, utilizada en las centrales térmicas, a un motor de combustión interna alternativo. Sus estudios han sido publicados en las revistas Applied Thermal Engineering y Applied Energy, en sus ediciones on line.

Según explica el investigador Vicente Dolz, en las calderas de una central térmica se generan gases a temperaturas muy elevadas que se aprovechan para producir electricidad (en una turbina). En la actualidad, esta tecnología, con diferentes fluidos de trabajo, se está explotando para recuperar energía calorífica de procesos industriales, generalmente procesos con hornos donde se desperdicia mucha energía térmica y ya hay algunas empresas que empiezan a ofertar equipos para motores de locomotoras y barcos.

“Tratamos de demostrar que estos ciclos serían una solución tecnológica viable para mejorar el rendimiento de los motores actuales. En un motor podemos hacer lo mismo que en las centrales; en ellos se produce una gran cantidad de calor que acaba desperdiciándose. Nuestro objetivo es poder aprovecharlo, generando un ciclo a escala bien para producir electricidad, bien para mover una máquina expansora que esté acoplada al eje del motor y le proporcione una potencia adicional”, señala Vicente Dolz. 

En la actualidad, en el Instituto CMT-Motores Térmicos se encuentran desarrollando un demostrador de este tipo de ciclos para poder realizar estudios experimentales de estos procesos en laboratorio.